
Párese ser que estamos destinados a dar millones de vueltas, pelear, pedirnos perdón y volver a estar juntos. Pero tenemos unos problemas (mentes demasiado estructuradas). Discutimos la mitad del tiempo que compartimos. Nos conocemos mas de lo que nos podrían conocer alguien de nuestro entorno cotidiano. Somos histéricos, enfermizos, tenemos vicios, somos soberbios, atractivos, insoportables y hasta entre otras irritables. Estas cosas que hacemos nos hacen dar cuenta que ninguno de nuestros cuerpos puede alejarse del otro y aunque lo ignoremos siempre van a suceder cosas. Como el metal y el imán siempre se van a atraer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.